1 Memo Rojas II
2 Esteban Gutiérrez
3 Sergio Pérez Mendoza
4 Yair Godìnez
5 Salvador Durán

Histórica 040
Noviembre 15 de 2007
Por Arturo Fregoso F.

El Auto Lágrima

La temporada 2007 de Fórmula Uno fue muy emocionante, algo que hacía falta en la máxima categoría del automovilismo deportivo; el pique entre los pilotos de McLaren Mercedes-Benz, Fernando Alonso y Lewis Hamilton, fue inteligentemente capitalizado por Ferrari para darle el campeonato a Kimi Raikkönen, manteniendo viva una rivalidad entre autos alemanes e italianos que muchos historiadores llevan a los años previos de la Segunda Guerra Mundial, cuando las imbatibles Flechas Plateadas fueron encaradas sólo por los Alfa Romeo de Scudería Ferrari. Pero si rastreamos bien esa historia, como buenos sabuesos, nos llevará a un capítulo previo poco conocido y muy interesante.

Vayamos al año 1922, la temporada de carreras comenzó el 2 de abril con Targa Florio, fueron tiempos en que la máxima categoría eran los Grand Prix (Gran Premio) para autos aligerados de 2 asientos (se corría con mecánico a bordo) y FIA no existía, el deporte motor era regulado por la AIACR (Association Internationale des Automobile Clubs Reconnus, o sea los Clubes de automovilismo nacionales reconocidos o de prestigio), que en ese año creó una comisión deportiva para introducir reglas en carreras internacionales. En 1922 se bajó la capacidad del motor a 2 litros y el peso mínimo a 650 Kg, las competencias más importantes fueron llamadas "Grandes Epreuves" (grandes pruebas) y sólo los Grandes Premios de Francia e Italia tuvieron este título, aunque hubo otras 10 competencias de menor categoría. Es la época del efímero señorío americano con autos súper cargados en los circuitos de Gran Premio. 1922 es un año especial porque el Milano Automobili Club inauguró su circuito permanente, al que los italianos llaman la ‘Pista Mágica’: Monza, situado en un viejo parque de la realeza donde los locales dicen que hay fantasmas, pero lo cierto es que por doquier se hallan árboles con clavos, para que los tifosi puedan ver carreras gratis.

La primera carrera fue sostenida el 3 de septiembre y la ganó Pietro Bordino en un FIAT. Una semana más adelante Monza sostuvo el segundo Gran Epreuve. 150,000 espectadores vieron a Bordino ganar de nuevo, desde entonces, el segundo fin de semana de septiembre es fin de semana de Monza, que incorpora una gran curva peraltada con 13 gradas frente a la Gran Recta; con sólo pararse en el área de las gradas del peralte, se puede ver porqué aun el más bravo sentía miedo en esa curva. El 22 de octubre hubo un tercer evento menor en Monza, el Gran Premio italiano de otoño que ganó André Dubonnet conduciendo un Hispano-Suiza 9.4. Los enfrentamientos en las pistas eran sostenidos por los autos estadounidenses Duesenberg y Miller, los italianos Isotta-Fraschini, Diatto, Alfa Romeo y FIAT. Así como ahora los Toro Rosso son los Red Bull del año anterior, eso pasó con los Sunbeam británicos, su auto GP fue diseñado por el italiano Vincent Berrarione basado en los planos del FIAT; los franceses tenían los poderosos Delage V12 de 10.5 litros, los Delahaye, Gujot, Peugeot Bugatti y Voisin. Alemania estaba representada por Benz y los Mercedes de Daimler.

En 1923, AIACR continuó la fórmula de 2 litros, duro golpe para Delage, pero capitalizado por FIAT. En noviembre de 1920, Giovanni Agnelli se convirtió en Presidente del Consejo de Administración de FIAT y Guido Fornaca en Consejero Delegado. Tras tres años de recortes de personal y salariales, en 1923 empezó a funcionar la planta de Lingotto y reanudaron el crecimiento de la compañía con el modelo 501; el desarrollo de la empresa permitió la aparición de grandes innovaciones desarrolladas por Duesenberg y Miller, el breve dominio de los autos americanos finalizó cuando los italianos experimentaron con un importante avance tecnológico generado por la guerra: FIAT instaló un súper cargador en sus autos Gran Premio, así el 804-404 Corsa evolucionó en el Tipo 805-405 Corsa, cuyo desarrollo para incrementar la velocidad se concentró en las revoluciones por minuto del motor, permitiendo alcanzar las 6,000 con la introducción de un nuevo diseño en árboles de levas. La temporada de carreras contó con 11 fechas en 1923, aunque sólo los GPs de Francia e Italia eran regulados por AIACR y considerados de importancia; adicionalmente, las 500 Millas de Indianápolis se añadieron a la lista de Grandes Epreuves.


Las compañías alemanas estaban atravesando por muy malos momentos, con ventas constantemente a la baja: Benz & Compañía, basada en Mannheim, sólo produjo 1,382 unidades y Daimler Motoren Gesellschaft, basada en Untertürkheim, no estaba mejor; ambas empresas normalizaron el diseño, producción, compras, ventas, y la publicidad comercializando sus modelos de automóviles conjuntamente; aunque mantenían sus marcas respectivas (situación que culminó en la fusión de las dos compañías en la Daimler-Benz Aktiengesellschaft el 28/29 de junio de 1926). Durante este período de transición las actividades de carreras fueron sostenidas por DMG, en cuyo departamento de diseño laboraba un profesor Ferdinand Porsche, quien tuvo una idea revolucionaria. Basado en el Tropfenauto, el primer automóvil aerodinámico que en 1921 desarrolló el diseñador de aviones vienés Edmund Rumpler, la versión original de esta revolución no fue para entrar en competencias (en parte a la crisis económica en Alemania) pero esta situación fue revertida por Hans Nivel, bajo cuyo liderazgo el estudio de la carrocería aerodinámica del Rumpler Tropfenauto (auto lágrima) que realizo Porsche llevó a trabajar en el prototipo Benz Type-RH Tropfenwagen, en el que las siglas RH son la abreviación del alemán Rennwagen mit Heckmotor y significan ‘auto de carreras de motor trasero’.

El Auto Lágrima no fue el primero en contar con motor trasero, idea previamente puesta en práctica en 1920 con el AV Brooklands y en 1921 los autos Crouch, que montaban el motor tras el piloto, pero frente al eje trasero. El Tropfenwagen fue orientado para la fórmula de 2 litros impuesta por AIACR, la fuente de poder 6 cilindros de 1991 CC era innovadora, contaba con doble árbol de levas y 4 válvulas por cilindro, el combustible pasaba por dos carburadores Zenith produciendo 80 caballos de fuerza a 4,500 rpm. Aunque de modesta potencia era un auto ligero de 750 kg cuya carrocería en forma de lágrima fluiría suavemente generando menor fricción contra el aire. Otra característica reformista fue la configuración de la caja de cambios, acoplada directamente al diferencial, como en los automóviles de tracción delantera actuales. Este automóvil único fue desarrollado bajo la dirección de Max Wagner, y se fabricaron tres modelos, que fueron usados en competencia y Adolf Rosenberger (socio comercial de Wagner), planeó debutar el Tropfenwagen en el primer Gran Premio europeo que sería celebrado en el nuevo circuito italiano el 9 de septiembre.

La carrera sería celebrada a 80 giros en la configuración mixta de óvalo y circuito con longitud de 10 km. Dos semanas antes de la competencia, Pietro Bordino probó el FIAT 805 con el piloto Enrico Giaccone como pasajero, pero se accidentó en la Curva Norte del óvalo resultando muerto Giaccone y quedando lesionado Bordino, aunque se repondría para la carrera. Alfa Romeo inscribió dos P1 nuevos, para Antonio (papá de Alberto Ascari) y Ugo Sivocci, pero el equipo declinó participar en la carrera porque durante las prácticas, Sivocci en el P1 número 17 tuvo otro accidente fatal (durante muchos años los pilotos italianos se rehusaron a correr con el número 17). Los estadounidense fueron representados por el Miller 122 de un solo asiento (que venía de ganar la Indy 500) conducido por el Conde Louis Zborowski, Duesenberg llevó autos para Jimmy Murphy y De Alzaga. También aparecieron los Voisin Laboratoire franceses con su llamativa carrocería de cucurucho que cubría las ruedas traseras. El orden de salida en parilla 3x2 fue por sorteo quedando así:

Piloto / Auto
1 Minoja / Benz
2 Bordino / FIAT
3 Silvani / Voisin
4 Gujot / Rolland Pilain
5 Murphy / Miller
6 Horner /Benz
7 Nazzaro / FIAT
8 Rougier / Voisin
9 Delaiande / Rolland Pilain
10 Zborowsky / Miller
11 Walb / Benz
12 Salamano / FIAT
13 Lefebvre / Voisin
14 De Alzaga / Miller

La salida fue dada por el dictador italiano Benito Mussolini, quien vuelta a vuelta presenció la arrolladora supremacía de los autos rojos de FIAT: vencieron a los motores de ocho cilindros estadounidense y al revolucionario diseño de los autos lágrima, que no pudieron con el 30% de potencia adicional que tenían los súper cargados autos italianos y americanos. Ante el satisfecho saludo fascista de ‘Il Duce’, Carlo Salamano a bordo del auto número 14 obtuvo la primera victoria para un auto con motor supercargado haciendo un tiempo de 5 horas, 27 minutos y 38.4 segundos, seguido de su coequipero Felice Nazzaro en otro FIAT 805-405. Completando el podio llegó el Miller 122 número 5 de Jimmy Murphy y lapeados por cuatro vueltas finalizaron los Benz RH Tropfenwagen número 1 de Ferdinando Minoia y # 7 de Franz Horner en cuarto y quinto lugares, respectivamente, por delante del último auto que finalizó la competencia, otro Miller 122 de Martín de Alzaga, aunque estos últimos fueron detenidos en su duelo por la invasión del público a la pista tras de la llegada de Salamano y Nazzaro. Como cereza que coronó el pastel, otro FIAT, de Pietro Bordino, dio la vuelta rápida en 3’44.0”, a 160.70 kph. El tercer Benz, de Willy Walb, se retiró con un motor descompuesto en la vuelta 29.

El Tropfenwagen corrió después un puñado de hillclimbs con Walb y Adolf Rosenberger, y el primero logró ser medianamente exitoso en una versión Sport, pero el Tropfenwagen se retiró tras el GP de Solitude (Stuttgart) en 1924. Elogiado por su diseño revolucionario durante su breve carrera, la falta de desarrollo en un motor carente de potencia ocasionó que el Auto Lágrima no llegara a tener una versión de calle. Cuando Benz se unió con Daimler en 1926 el proyecto fue enterrado a favor de grandes limusinas. Mientras tanto el diseñador principal Ferdinand Porsche empezó dibujar un nuevo automóvil pequeño: el W01, antes de dejar Mercedes Benz para irse a la firma austriaca Steyr en 1928. Su mente nunca abandonó el concepto motor trasero, que llevó a Auto Union de mediados de los años 30 con un potente motor V16 montado tras el piloto (se aprende de los errores ¿no?); este concepto también lo usó en dos de los más grandes autos de la historia: el Volkswagen Sedán y el Porsche 911. El profesor Porsche tenía razón: atrás es mejor.

© AFF/SHRAC/2007